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Ya estoy en Columbia, Carolina del Sur, para estudiar en la Universidad Internacional de Columbia y entrenarme en Cuidado Integral de misioneros. Es un tiempo de adaptación a un nuevo país, una nueva cultura, una nueva etapa de estudios en un idioma diferente al mío y aún con un acento que no estoy acostumbrada a escuchar. Pero Dios ha mostrado su fidelidad de diferentes maneras.
La cantidad de ajustes al nuevo lugar y la cantidad de trabajo para cada clase me hicieron sentir impotente e incapaz de cumplir el propósito de aprendizaje para el que estoy aquí. Pero Dios, en su misericordia, me recordó que no se trata de lo que yo soy capaz de hacer o no, sino de lo que Él quiere enseñarme y hacer en mí y a través de mí. Me recordó que de la misma manera que Él, en Su gracia, me ha traído hasta aquí, me dará las fuerzas y la sabiduría para cumplir el propósito para el cual me ha traído. |