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¡Dios les bendiga amados hermanos! Que la gracia y paz de nuestro Padre Celestial, sea sobre cada uno de ustedes. Es de mucho regocijo saludarles y compartir con ustedes de los frutos que Dios nos permite cosechar en el campo misionero. Gracias a Dios, pese a algunos malestares propios de los cambios de clima que experimentamos, la mano de Dios ha estado sobre mi vida, cuidando y proveyendo salud. Amados hermanos gracias por ser parte de este equipo misionero y por invertir sus recursos en el Reino de Dios.
La congregación mixe de Tamasulapan, sigue creciendo. En una de las reuniones, mientras estudiábamos acerca de la necesidad de orar, el hermano Felipe, hablo y nos dijo. “Hágame el favor de orar por mí, es que la autoridad me mando llamar para preguntar si es verdad que ya soy evangélico”. El hermano es músico y parte de su servicio comunitario es tocar el violín en actividades religiosas y algunas fiestas del pueblo. Hace un mes que entrego su vida al Señor, a pesar de la oposición de la comunidad él dice que no dejará al Señor, ni su camino. Seguimos orando por él, porque aun no sabemos lo que la autoridad decidirá. En la última reunión de estudio, estuvimos aproximadamente dieciséis personas, Gloria a Dios por los frutos. |